Por Carlos de San Juan
Debe de quedar como ejemplo para aquellos que se creen que el mundo es de ellos por tener en un momento determinado un poder que otros no tienen.
Bebeto se endioso cuando su programa el Poder de las 12, comenzó una nueva era con su llegada al grupo Telemicro.
Entendía que él era el amo absoluto de toda verdad, que los artistas, mas todo aquel ligado al arte tenía que rendirle pleitesía, a este nuevo emperador del espectáculo.
Hay de aquel que no cumpliera con las pautas trazadas por él, inmediatamente era excluido de su reino, pero se le olvido que donde estaba plantado su gobierno artístico, era en terreno ajeno.
Que el dueño de la casa es hombre de respetar, que sus reglas a veces son severas, pero tiene también su lado piadoso. No calculo que el era un inquilino con un poder inflado, que solo bastaba dejarlo fuera para que desapareciera.
Calculo mal, cuando dijo me voy, su lugarteniente se le reveló, entendía que había llegado la hora de dejar de comer migajas, qué quería un pedazo del pastel, cosa que le dieron, cuando se quedo.
Alberto Bernabé está batallando por mantener a flote un barco lleno de agujeros, pero bueno dice el refrán que el capitán jamás abandona la nave, que muere con ella.
Los pocos tripulantes que aún le quedan, no se han ido porque no encuentran otro lugar.
Qué comiencen a sonar las sirenas, el barco llamado El Poder de las 12 no es más que una embarcación fantasma, que deambula en alta-mar.












July 10th, 2012
hoysebebe 

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